¡Hola!



¡Hola!

Me llamo Laura, vivo en Barcelona y soy una creadora textil.

La cosa viene de lejos, de cuando tejí aquella bufandita monstruosa a los 6 años. Luego vino el bordado a punto del diablo (que no, no es un punto de cruz invertido) y mi madre consideró que mi creatividad estaba tomando un cariz siniestro, así que me compró un pitipuá de muñequitos que bordé mientras veía a Son Goku y Pikoro darse de leches en las alturas. Tardé unos tres años en acabarlo y el resultado fue de una gran deformidad.
Mientras tanto, las monjas del cole insistían con aquello de los sacramentos, la solidaridad y las colectas del Domund, afortunadamente combinándolo con alguna enseñanza vital seria, como el punto de cruz y la calceta. Ellas me enseñaron el método infalible para hacer pasar un hilo gordo como un camello por el ojo de una aguja. Todavía hoy me pregunto si cada vez que lo hago un rico entra en el reino de los cielos... En fin, tuve una infancia bastante textil.

De adolescente pintaba al óleo, escuchaba a Mozart y leía a Tolstoi. El punto de cruz me la soplaba ampliamente.

Fue más tarde, en esa depresión post-parto que te viene al acabar la uni, cuando miras a tu esperado bebé-título y dices ‘este no es mi hijo’, que retomé la senda de los hilos.
Empecé otra vez con una bufanda (al principio siempre hay una bufanda) y me di cuenta de que quería aprenderlo todo. Todo de todo. Ambicioso, utópico, llamadme Loca y no Laura, pero sí, ahí estoy, con dos agujas, o tres, o las que hagan faltan, también de doble punta, y ganchillos, y husos y telares.

En este blog voy dando cuenta de lo que sale de mis manos y de las cosas que mi inspiran y me hacen aprender. 

Si quieres saber más puedes darte una vuelta por mi portafolio o leer mi blog de variedades donde escribo sobre cualquier cosa. También podemos conectar en Ravelry, la red social de tejedoras de obligado conocimiento. Y si no sabes qué ponerte con ese vestidito echa un vistazo a mi joyería textil aquí.


Espero que tu paseo por este blog te divierta y te dé muchas ganas de tejer. Que lo disfrutes!