20.2.13


Ha sucedido! Finalmente la divina providencia textil me ha mandado el taller que tanto deseaba. A principios de este año decidí volver a buscar un espacio adecuado para construir mis telares y en un par de días, como si fuese la cosa más fácil del mundo, apareció este lugar que veis en la foto. Bueno, bonito y barato. Es un placer trabajar allí.