24.8.12

Pequeña guía textil de Pontevedra

Aprovechando las vacaciones en la tierra que me vió nacer y salir corriendo 18 años después se me ha dado  por recopilar algunas direcciones de tiendas que pueden ser interesantes para la gente textil. Advierto que no hay nada demasiado excitante. Si queréis emociones por allí más que una tienda de lanas os recomiendo una marisquería. Pero si un día estáis de paseo por Pontevedra -que vale la pena!- y os entra la urgencia de comprar un ovillo o un trozo de tela, está bien saber adónde dirigirse.

En Pontevedra sobrevive una pequeña multitud de mercerías del género que podríamos llamar ‘acrílico y bragas’, ya sabéis, esos lugares heterogéneos donde lo mismo venden ovillos de 2 euros que fajas o parches para los callos. Y si además le añadimos unos trajes de princesa medieval para la famosa Feira Franca, el impacto para el visitante es total. En vuestro paseo por el centro veréis unas cuantas y sus escaparates (como el de abajo) seguramente os cautivarán. 

Siempre fieles a la oferta de ropa interior –o al menos, de ropita para bebé estilo principesco- pero muy bien provistas para las labores tendríamos que señalar:
   Mercería Casa Vidal, que siempre tiene mantones de manila en el escaparate.
  Otra mercería grande en la Calle de la Oliva. Perdón por la inexactitud, aquí Google me ha fallado... Pero  para compensar os pongo una foto!
Como tiendas específicas de lanas hay dos dentro de las Galerías de la Oliva, que venden principalmente marcas como Katia, Stop, Oso Blanco...
   Teresa Tobío
   Lanas RM

Respecto a las telas es curioso cómo la cantidad de metros por habitante parece superar a la de Barcelona. Probablemente no es así, pero el hecho de que haya unas cuantas tiendas en un centro urbano que no es más grande que el barrio de Gràcia da esa impresión.
    La Moda Ideal es probablemente una de las mejor abastecidas y sin duda la más bonita, con ese interior de madera tan vintage.
    Risco
    Tegal
Y no exclusivamente textiles, pero otras tiendas agradables de visitar entre una tapa de pulpo y una de pimientos de Padrón, uns pican, outros non, son:
   Carnaby, ropa estilo retro, con marcas de diseñadores gallegos.
   El Armario de Audrey, vestiditos monos.
   Galería Sargadelos, cerámica de la mítica fábrica gallega.
   La Casa Winchester, ropa y  complementos vintage.
   Fábrica Vintage, ropa y objetos vintage en la Calle Sarmiento.
Ah, y las tapas, claro, dónde, dónde?? Pues es las terrazas de la Plaza de la Verdura, dónde si no.


23.8.12

Tejido a la vista.

El otro día paseando por A Coruña me encontré con los veleros de la Tall Ships Race que estaban amarrados en el puerto y se podía subir y cotillear y hasta bailar (menudas fiestas tenían montadas a bordo!). En un buque escuela mexicano, que estaba reluciente como los chorros del oro y tenía banda sonora de mariachis -lo juro-, encontré esta especie de mega nudo marinero que me recordó la técnica del tejido continuo en telar de bastidor. 
Ahora viendo la foto con calma me parece entender que en realidad se realiza con dos hilos a la vez partiendo de esquinas opuestas. Tendré que probarlo en el telar.
Lo que no me quedó claro es si esta pieza es funcional o puro aburrimiento de altamar. Yo lo veo estupendo como tapete para el baño del capitán.

15.8.12

No estrangeiro


Ir al mercadillo a Portugal: idea compartida por unos cuantos miles de gallegos esta mañana de festivo. Por un momento temí que no hubiese toallas para todos.
Pero en el tema textil Portugal nunca defrauda. Después de alguna que otra visión extraña llegué a un puesto con hilos baratos.
Pequeño botín de hoy: ovillos de hilo de algodón de 50 gr. a 1.75 euros y una madeja de algodón de 200 gr (en color crudo, para jugar a teñir?) por 3.25! 
Y además me tomé un caldo verde buenísimo.

3.8.12

Interquilt 2012

Este es el aspecto que tenía nuestro stand en la feria Interquilt que se celebró en Girona del 6 al 8 de julio. Allí estuve compartiendo espacio con Pilar y Dolors, las creativas detrás de todo el surtido de joyería textil, fieltro y tocados que llenaba el stand.
Aquí estoy en modo ‘tejedora hacendosa’. La gente que no fue a la playa ese finde y se pasó por la feria flipaba con el telar. Muchos ohhs y ahhs y ‘que fas, nena??’.
‘Es que ya no saben qué inventar!’ decían las señoras rascándose la picadura del gusanillo. Hasta sus maridos se paraban y fingían mirar los clavos y el acabado de la madera, mientras en el fondo se morían de ganas de tejer.  
Así que me pasé un par de días tejiendo en público, conocí a mucha gente, hice contactos fantásticos, no vendí casi nada y todo fue una gran satisfacción.
Volví con ganas y planes para el resto del verano y más allá. Para empezar, ya he construido otro telar –es una droga, es una droga!-. Es otro bastidor regulable de 50 cms de lado, pero con los clavos más juntos que los anteriores, de manera que me permite trabajar también con lanas más finas. Aquí veis un detalle de este telar, apoyado sobre el magnífico suelo hidráulico de mi piso. 
[Una pequeña digresión no textil: para quien no lo sepa, el suelo hidráulico es el típico suelo de baldosas con diseños geométricos de las casas antiguas de Barcelona. El otro día por la calle me encontré lo que debió ser todo el pavimento de un piso modernista dentro un contenedor de escombros. Para llorar. Sobre todo al imaginar que en su lugar habrán puesto cualquier mierda de gres de la Preysler. En fin, salvé estas dos baldosas con las que haré algo cuando me decida a cincelar los dos dedos de cemento que tienen por detrás... No he podido evitar photoshopear un poco a lo cutre para ver el efecto que debian de hacer un su dia].
Bueno, en las próximas semanas estaré retirada en las brumas gallegas, pero en septiembre retomamos los talleres (más noticias pronto!).